Artesanía, territorio y futuro sostenible: el desarrollo nace desde las comunidades

En el marco de nuestra visión de desarrollo para el Norte Grande, desde Fundación Pronorte celebramos y acompañamos los avances de la Cooperativa de Mujeres Artesanas del Gran Chaco (COMAR), una experiencia que expresa con claridad el tipo de modelo de desarrollo que promovemos: arraigado en el territorio, con identidad cultural y proyección global.
A través de la plataforma estratégica Matriarca y en alianza con la Fundación Gran Chaco, se consolida un modelo de exportación que articula saberes ancestrales con herramientas de la economía del siglo XXI. Este proceso habilita la apertura de mercados en Francia, Estados Unidos y Japón, y se constituye, al mismo tiempo, en una herramienta concreta de resiliencia climática y autonomía económica para más de 2.600 mujeres de los pueblos Wichí, Qom, Qomle’ec y Pilagá en Salta, Formosa y Chaco.
Fortalecimiento institucional: el ADN de la cooperación
Fieles a nuestra metodología de trabajo en territorio, destacamos la importancia de los talleres de fortalecimiento institucional realizados en Las Lomitas y Misión Nueva Pompeya. Estos espacios de formación en gobernanza, organización y optimización productiva son los que permiten que la calidad del chaguar, la palma y la lana alcance los más altos estándares internacionales.
Para Fundación Pronorte, la clave de estos avances radica en la colaboración multiactoral. Nada de esto sería posible sin la articulación entre organizaciones de la sociedad civil y el acompañamiento de aliados internacionales como la Unión Europea, a través del proyecto Impacto Verde, y BID Lab.
Tecnología al servicio de la cultura
La digitalización y el comercio electrónico, materializados en Matriarca, funcionan como un puente clave para acortar distancias geográficas y derribar barreras históricas de acceso a los mercados. Como señala Norma Rodríguez, lideresa Wichí y presidenta de COMAR:
“Lo más importante para nosotras, las artesanas indígenas que vivimos tan lejos, es poder vender en otros países y llegar a más personas que conozcan nuestra cultura y valor.”
Una visión estratégica para el Norte Grande
Desde Fundación Pronorte entendemos que la internacionalización de estos productos no es solo una oportunidad comercial, sino un acto de justicia climática y económica. Al poner en valor el trabajo de las comunidades, protegemos el capital natural del Gran Chaco y promovemos un modelo de desarrollo que es sostenible por definición, porque nace del territorio y fortalece a quienes lo habitan.
De cara al próximo encuentro de noviembre, reafirmamos nuestro compromiso de seguir impulsando estas redes de cooperación que transforman la tradición en una oportunidad de desarrollo global para el Norte Grande argentino.